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	<title>Comentarios para </title>
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		<title>Comentario de La Sorpresa por Stephanie López</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=99&#038;cpage=1#comment-242</link>
		<dc:creator>Stephanie López</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Nov 2010 21:24:37 +0000</pubDate>
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		<description>Al ver la pintura del señor Adrián Arguedas, vinieron a mi mente recuerdos de cuando iba a la pulperia de Doña Dorita y compraba chicles de colores a tan sólo 2 colones; la perspectiva que da el artista de la altura de un niño frente al mostrador hace que una realmente viva la obra. Mis más hondas felicitaciones al señor Arguedas y que siga rescatando lo popular sin dejar de cuestionar lo &quot;ajeno&quot;.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Al ver la pintura del señor Adrián Arguedas, vinieron a mi mente recuerdos de cuando iba a la pulperia de Doña Dorita y compraba chicles de colores a tan sólo 2 colones; la perspectiva que da el artista de la altura de un niño frente al mostrador hace que una realmente viva la obra. Mis más hondas felicitaciones al señor Arguedas y que siga rescatando lo popular sin dejar de cuestionar lo &#8220;ajeno&#8221;.</p>
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	<item>
		<title>Comentario de Pulpería de Carlos por dentro por keilan</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=245&#038;cpage=1#comment-220</link>
		<dc:creator>keilan</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 17 Mar 2010 23:53:09 +0000</pubDate>
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		<description>hooooolaaaaaaaaaaaaaaa</description>
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		<title>Comentario de Ganadores del Primer Certamen Nacional de Arte sobre la Pulpería por Marcelo Arroyo Jiménez</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=955&#038;cpage=1#comment-218</link>
		<dc:creator>Marcelo Arroyo Jiménez</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Feb 2010 23:11:08 +0000</pubDate>
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		<description>Muchas felilcidades al equipo organizador por esta iniciativa y al artista por una pintura tan representativa de nuestras raices.

La pulpería es, sin lugar a dudas, un punto de encuentro cultural. 

¿Quién no ha llegado a un pueblito que no conoce y estando perdido, va a la pulpería y pregunta una dirección o por un habitante del lugar? La respuesta suele esperar en ese sitio.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Muchas felilcidades al equipo organizador por esta iniciativa y al artista por una pintura tan representativa de nuestras raices.</p>
<p>La pulpería es, sin lugar a dudas, un punto de encuentro cultural. </p>
<p>¿Quién no ha llegado a un pueblito que no conoce y estando perdido, va a la pulpería y pregunta una dirección o por un habitante del lugar? La respuesta suele esperar en ese sitio.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Entrevista a Carlos Oller por Martha Rodríguez</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=869&#038;cpage=1#comment-217</link>
		<dc:creator>Martha Rodríguez</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Feb 2010 21:20:44 +0000</pubDate>
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		<description>Lo felicito, muy agradecidos por recibir tres ejemplares de tan bello calendario.  Donde podemos conseguir algunos otros.  Saludos</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Lo felicito, muy agradecidos por recibir tres ejemplares de tan bello calendario.  Donde podemos conseguir algunos otros.  Saludos</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Menciones Honoríficas por Denise</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=974&#038;cpage=1#comment-216</link>
		<dc:creator>Denise</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Feb 2010 01:58:56 +0000</pubDate>
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		<description>Hola!!!

La verdad es que esta foto fue la que más me gustó, ya que por unos meses estuve trabajando en esa pulpería, y cuando la vi me sorprendió tanto ya que no imagine que tuviera tantos años de historia. Muchas gracias.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola!!!</p>
<p>La verdad es que esta foto fue la que más me gustó, ya que por unos meses estuve trabajando en esa pulpería, y cuando la vi me sorprendió tanto ya que no imagine que tuviera tantos años de historia. Muchas gracias.</p>
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	<item>
		<title>Comentario de Pulpería La Esquina por Marielos Delgadillo</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=13&#038;cpage=1#comment-215</link>
		<dc:creator>Marielos Delgadillo</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 Jan 2010 22:06:02 +0000</pubDate>
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		<description>Excelente trabajo, tengo 35 años de vivir en Llorente de Tibas y esa Pulperia siempre la veo cuando voy en autobus a San José. Espero en Dios que nunca desaparescan las pulperias. En mi barrio esta la pulperia de Don Chepe (Jardines) en la cual todavia mucha gente compra al credito anotando Chepe en su libreta las cuentas...Los felicito por rescatar algo que es tan nuestro.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Excelente trabajo, tengo 35 años de vivir en Llorente de Tibas y esa Pulperia siempre la veo cuando voy en autobus a San José. Espero en Dios que nunca desaparescan las pulperias. En mi barrio esta la pulperia de Don Chepe (Jardines) en la cual todavia mucha gente compra al credito anotando Chepe en su libreta las cuentas&#8230;Los felicito por rescatar algo que es tan nuestro.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Menciones Honoríficas por Emilce Hidalgo</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=979&#038;cpage=1#comment-214</link>
		<dc:creator>Emilce Hidalgo</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Jan 2010 17:44:31 +0000</pubDate>
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		<description>Mi estimado profesor, estoy admirando la belleza que hizo, soy una fiel admiradora de sus pinturas. Adelante con su talento.
Emilce Hidalgo Cárdenas</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Mi estimado profesor, estoy admirando la belleza que hizo, soy una fiel admiradora de sus pinturas. Adelante con su talento.<br />
Emilce Hidalgo Cárdenas</p>
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	<item>
		<title>Comentario de Voy pa&#8217; la pulpe, Proa, La Nación por El pulpero: “Una especie en extinción”</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=998&#038;cpage=1#comment-213</link>
		<dc:creator>El pulpero: “Una especie en extinción”</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Jan 2010 15:08:44 +0000</pubDate>
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		<description>Más que un comentario es un artículo que escribía por un homenaje hecho a mi señor padre, un pulpero de tradición hace casi un lustro, pero que igual tiene vigencia.

El pulpero: “Una especie en extinción”

Qué bello es recordar, pero más aun es cuando nos remontamos al pasado, nuestros momentos de infancia y de juventud, en esta Turrialba, que aunque tiene aires de ciudad todavía es un pueblo grande donde casi todos nos conocemos. Todos estos sentimientos llenos de nostalgia me retrotraen a ese pasado, el que en algún momento lo plasmé en un pequeño escrito que hice en conmemoración a un homenaje que se le hizo a mi señor padre, homenaje a ese “héroe” anónimo a ese servidor social, a ese personaje que, como muchas otras especies, que hoy está en riesgo de extinción, y que con solo que evoquemos nuestros años idos, alguno que otro recuerdo nos hace derramar hacia nuestro interno una lágrima que, por orgullo muchas veces, la escondemos en algún buen recuerdo o en aquel pasado ya ido y que día a día se hace más lejano, pues al mirarnos ante aquel espejo que no perdona, el tiempo, vemos como los cabellos se han ido tiñendo de mármol, siendo cada vez más difícil encontrar algunas hebras oscuras donde hoy solo existen remembranzas. Sí, nos referimos a ese protagonista, al que tanto le debemos y que es muy querido por todos nosotros: El pulpero.

“Ah, dirán muchos de ellos, cuantos años se nos han ido, detrás de aquellas antiguas ideas, de aquellos establecimientos que lentamente han ido muriendo por dar campo a lo nuevo, a la tecnología, a los estantes de autoservicio, a los minisúper, y que aún hoy día es, precisamente, detrás de ese mostrador, quien pareciera rebelarse y no querer desfallecer ante la libre entrada del “progreso”, convertido en anaqueles apilados con productos ya elaborados.

Aquellos que otrora fueron los establecimientos, en donde los fines de semana, con lista en mano, iban surtiendo aquellos blanquísimos sacos de manta, o en enormes gangoches, me retraen a aquel pasado, que ligado a una pulpería, llamada La Capri, primero donde hoy erguida se encuentra la Importadora Calderón, diagonal a la Castellana, y que luego se desvió cien metros al norte, en la esquina del siempre recordado y bonachón don Óscar Camacho, hace que hoy no pase desapercibida esta ocasión para remembrar, junto con mi niñez y juventud los años más importantes de mi existencia.

Mi infancia discurrió entre sacos de maíz, apilados con los de frijoles y arroz, o entre aquellas bolsas gigantescas, que contenían el esfuerzo de muchos cortadores de caña que venían de La Central, Florencia, Atirro, El Sitio, Juan Viñas y que muchas veces veían con una sonrisa llena de satisfacción aquel pedacito de esfuerzo convertido en pequeñas, dulces y cristalinas reminiscencias.

Quien no recuerda aún al Chino Lorenzo, con su chicagre en mano, un salivazo en el suelo y una caja registradora que parecía que lo quería absorber, detrás de aquel gigantesco mostrador, que para uno, siendo aun un niño, era infinito, como enormes eran las filas que había que hacer para ser atendido por Toñito, por Don Rigo, Don Jorge y tantos que hoy se escapan en el tiempo, no del recuerdo, y que montaban en los carretones de los Latas, perdón los Arias, Chanfle o Chiricano, aquellas estibas de cargas con rumbo a los buses o a la estación del ferrocarril, para ser encaminados por Peralta a La Línia

 Hoy evoco a aquel pasado en donde se encuentra escrito con inolvidables letras de oro el siempre trabajador Miguel Aguilar, quien no dejaba tiempo al almuerzo ni espacio en el bus del negro Guasin para los diarios que se querían colar en La Capri. Allá iba aquel destartalado bus, como pidiéndole espacio al tiempo para derramar comestibles, todos con regalías de sardinas, salchichón, queso, fideos o una sopa Maggi y que eran reclamados insistentemente como premio al buen crédito, honrado con la dádiva conocida como la feria o la ñapa y que, muchas veces, parecía ahorcar las bocas de los mudos sacos, donde sobresalían las colillas con los nombres, que iban a ser diseminados por los sanjuanes, La Victoria y otras rutas para muchos de nosotros ya olvidadas.

Y Fello Loaiza, con su establecimiento diagonal a la antigua parada de buses, con su caravana de comestibles rumbo a Tres Equis, Pavones y otros lugares aledaños al suroeste de este amado y recordado cantón, que cómo lo extrañamos cuando andamos por otras latitudes o dejamos tiempo sin recorrer sus calles.

En Santa Rosa, Don Claudio Rodríguez y sus giras semanales por Aquiares o Atirro, hacían que las ilusiones fueran aunadas por aquellos sabrosos confites de mora, que con el pretexto de mandar alguno que otro dulce, quería que no lo olvidaran aquellos barrigoncillos chicuelos, quienes veían endulzados aquellos difíciles momentos. Lo mismo hacía Juan Orozco, casi al frente, y con la envidia de todos aquellos pulperos, que en los cajones de madera mostraba orondo los frijoles recolectados tanto en Moravia como en Chirripó y que producían gran desazón entre los comerciantes de la zona.

Y llegaron los cubanos, quienes pusieron a temblar a todos aquellos comerciantes, pues sus ofertas y estímulos hicieron mella en el alma y la Cadena Comercial fue la contraparte obligatoria, que con el transcurrir de los años se fue secando poco a poco como aquel rosal al que se le ha negado ese preciado líquido que emana transparente el cielo.

Y fue pasando el tiempo. Las pulperías se fueron alejando del centro de la ciudad. Otras pocas se negaron a morir. Algunas fueron creciendo en los barrios de los pueblos y también se instalaron en los nuevos residenciales cuando la bonanza del café decayó e hizo que muchos finqueros dejaran abandonados los sueños. Entonces las cocheras de muchos hogares fueron tomando auge hasta llenar, con un mostrador al frente, y bolsas de productos, muchos foráneos, algunos paquetes de café, una refri, luego el cambio, con gran sacrificio, por una cámara que después fue permutada por otros aparatos con bebidas artificiales o algunos productos lácteos. El tiempo, que  no mira hacia atrás, sigue implacable su marcha inexorable.

Don Rigo, como lo conocían sus clientes, mi padre y que en su momento fue homenajeado, fue uno los personeros y visionarios que lidió con situaciones que hoy mi mente evoca a una niñez ya ida, pero que conserva en los recuerdos y en lo plateado de sus cabellos, pues también hizo historia, como lo hacen todavía aun hoy día, algunos valientes, si algunos señores pulperos, al tener que levantar al astro Sol para satisfacer a tanto niño, joven y adulto, quienes van en busca de un futuro más promisorio o hacia sus quehaceres cotidianos y que es, precisamente en las pulperías, donde se satisfacen aquellas necesidades para ese apurado desayuno o la angustiada carrera con una libreta en mano, y que en la mayoría de los casos, ingratamente es pagadero los fines de semana o cuando el salario es depositado, siendo una alternativa viable cuando el comestible, que fue comprado al contado en el supermercado, ha agotado sus existencias.

Por esta y otro sinfín de razones es que quiero hacer este pequeño recorrido y desde esta tribuna rendir un homenaje muy merecido, en la figura de mi señor padre, quien con esfuerzo tesonero, al igual que cada uno de ellos, ha luchado o lo hace en este momento para sacar avante una familia, la que, aunque sea de pequeños y humildes comerciantes, con su ejemplo, indudablemente, podrán ser modelo para las generaciones venideras, como lo ha sido para nuestra familia, mi señor padre.




Óscar Bogantes Rodríguez</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Más que un comentario es un artículo que escribía por un homenaje hecho a mi señor padre, un pulpero de tradición hace casi un lustro, pero que igual tiene vigencia.</p>
<p>El pulpero: “Una especie en extinción”</p>
<p>Qué bello es recordar, pero más aun es cuando nos remontamos al pasado, nuestros momentos de infancia y de juventud, en esta Turrialba, que aunque tiene aires de ciudad todavía es un pueblo grande donde casi todos nos conocemos. Todos estos sentimientos llenos de nostalgia me retrotraen a ese pasado, el que en algún momento lo plasmé en un pequeño escrito que hice en conmemoración a un homenaje que se le hizo a mi señor padre, homenaje a ese “héroe” anónimo a ese servidor social, a ese personaje que, como muchas otras especies, que hoy está en riesgo de extinción, y que con solo que evoquemos nuestros años idos, alguno que otro recuerdo nos hace derramar hacia nuestro interno una lágrima que, por orgullo muchas veces, la escondemos en algún buen recuerdo o en aquel pasado ya ido y que día a día se hace más lejano, pues al mirarnos ante aquel espejo que no perdona, el tiempo, vemos como los cabellos se han ido tiñendo de mármol, siendo cada vez más difícil encontrar algunas hebras oscuras donde hoy solo existen remembranzas. Sí, nos referimos a ese protagonista, al que tanto le debemos y que es muy querido por todos nosotros: El pulpero.</p>
<p>“Ah, dirán muchos de ellos, cuantos años se nos han ido, detrás de aquellas antiguas ideas, de aquellos establecimientos que lentamente han ido muriendo por dar campo a lo nuevo, a la tecnología, a los estantes de autoservicio, a los minisúper, y que aún hoy día es, precisamente, detrás de ese mostrador, quien pareciera rebelarse y no querer desfallecer ante la libre entrada del “progreso”, convertido en anaqueles apilados con productos ya elaborados.</p>
<p>Aquellos que otrora fueron los establecimientos, en donde los fines de semana, con lista en mano, iban surtiendo aquellos blanquísimos sacos de manta, o en enormes gangoches, me retraen a aquel pasado, que ligado a una pulpería, llamada La Capri, primero donde hoy erguida se encuentra la Importadora Calderón, diagonal a la Castellana, y que luego se desvió cien metros al norte, en la esquina del siempre recordado y bonachón don Óscar Camacho, hace que hoy no pase desapercibida esta ocasión para remembrar, junto con mi niñez y juventud los años más importantes de mi existencia.</p>
<p>Mi infancia discurrió entre sacos de maíz, apilados con los de frijoles y arroz, o entre aquellas bolsas gigantescas, que contenían el esfuerzo de muchos cortadores de caña que venían de La Central, Florencia, Atirro, El Sitio, Juan Viñas y que muchas veces veían con una sonrisa llena de satisfacción aquel pedacito de esfuerzo convertido en pequeñas, dulces y cristalinas reminiscencias.</p>
<p>Quien no recuerda aún al Chino Lorenzo, con su chicagre en mano, un salivazo en el suelo y una caja registradora que parecía que lo quería absorber, detrás de aquel gigantesco mostrador, que para uno, siendo aun un niño, era infinito, como enormes eran las filas que había que hacer para ser atendido por Toñito, por Don Rigo, Don Jorge y tantos que hoy se escapan en el tiempo, no del recuerdo, y que montaban en los carretones de los Latas, perdón los Arias, Chanfle o Chiricano, aquellas estibas de cargas con rumbo a los buses o a la estación del ferrocarril, para ser encaminados por Peralta a La Línia</p>
<p> Hoy evoco a aquel pasado en donde se encuentra escrito con inolvidables letras de oro el siempre trabajador Miguel Aguilar, quien no dejaba tiempo al almuerzo ni espacio en el bus del negro Guasin para los diarios que se querían colar en La Capri. Allá iba aquel destartalado bus, como pidiéndole espacio al tiempo para derramar comestibles, todos con regalías de sardinas, salchichón, queso, fideos o una sopa Maggi y que eran reclamados insistentemente como premio al buen crédito, honrado con la dádiva conocida como la feria o la ñapa y que, muchas veces, parecía ahorcar las bocas de los mudos sacos, donde sobresalían las colillas con los nombres, que iban a ser diseminados por los sanjuanes, La Victoria y otras rutas para muchos de nosotros ya olvidadas.</p>
<p>Y Fello Loaiza, con su establecimiento diagonal a la antigua parada de buses, con su caravana de comestibles rumbo a Tres Equis, Pavones y otros lugares aledaños al suroeste de este amado y recordado cantón, que cómo lo extrañamos cuando andamos por otras latitudes o dejamos tiempo sin recorrer sus calles.</p>
<p>En Santa Rosa, Don Claudio Rodríguez y sus giras semanales por Aquiares o Atirro, hacían que las ilusiones fueran aunadas por aquellos sabrosos confites de mora, que con el pretexto de mandar alguno que otro dulce, quería que no lo olvidaran aquellos barrigoncillos chicuelos, quienes veían endulzados aquellos difíciles momentos. Lo mismo hacía Juan Orozco, casi al frente, y con la envidia de todos aquellos pulperos, que en los cajones de madera mostraba orondo los frijoles recolectados tanto en Moravia como en Chirripó y que producían gran desazón entre los comerciantes de la zona.</p>
<p>Y llegaron los cubanos, quienes pusieron a temblar a todos aquellos comerciantes, pues sus ofertas y estímulos hicieron mella en el alma y la Cadena Comercial fue la contraparte obligatoria, que con el transcurrir de los años se fue secando poco a poco como aquel rosal al que se le ha negado ese preciado líquido que emana transparente el cielo.</p>
<p>Y fue pasando el tiempo. Las pulperías se fueron alejando del centro de la ciudad. Otras pocas se negaron a morir. Algunas fueron creciendo en los barrios de los pueblos y también se instalaron en los nuevos residenciales cuando la bonanza del café decayó e hizo que muchos finqueros dejaran abandonados los sueños. Entonces las cocheras de muchos hogares fueron tomando auge hasta llenar, con un mostrador al frente, y bolsas de productos, muchos foráneos, algunos paquetes de café, una refri, luego el cambio, con gran sacrificio, por una cámara que después fue permutada por otros aparatos con bebidas artificiales o algunos productos lácteos. El tiempo, que  no mira hacia atrás, sigue implacable su marcha inexorable.</p>
<p>Don Rigo, como lo conocían sus clientes, mi padre y que en su momento fue homenajeado, fue uno los personeros y visionarios que lidió con situaciones que hoy mi mente evoca a una niñez ya ida, pero que conserva en los recuerdos y en lo plateado de sus cabellos, pues también hizo historia, como lo hacen todavía aun hoy día, algunos valientes, si algunos señores pulperos, al tener que levantar al astro Sol para satisfacer a tanto niño, joven y adulto, quienes van en busca de un futuro más promisorio o hacia sus quehaceres cotidianos y que es, precisamente en las pulperías, donde se satisfacen aquellas necesidades para ese apurado desayuno o la angustiada carrera con una libreta en mano, y que en la mayoría de los casos, ingratamente es pagadero los fines de semana o cuando el salario es depositado, siendo una alternativa viable cuando el comestible, que fue comprado al contado en el supermercado, ha agotado sus existencias.</p>
<p>Por esta y otro sinfín de razones es que quiero hacer este pequeño recorrido y desde esta tribuna rendir un homenaje muy merecido, en la figura de mi señor padre, quien con esfuerzo tesonero, al igual que cada uno de ellos, ha luchado o lo hace en este momento para sacar avante una familia, la que, aunque sea de pequeños y humildes comerciantes, con su ejemplo, indudablemente, podrán ser modelo para las generaciones venideras, como lo ha sido para nuestra familia, mi señor padre.</p>
<p>Óscar Bogantes Rodríguez</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Pulpería de Carlos por fuera por sergio gutierrez arce</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=249&#038;cpage=1#comment-102</link>
		<dc:creator>sergio gutierrez arce</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Jan 2010 05:35:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pulperia.com/blog/?p=249#comment-102</guid>
		<description>Soy dueño de una pulpería y generalmente pasamos inadvertidos del aporte que hacemos a nuestras comunidades por eso la importancia de estas pinturas.  Les agradezco de corazón, muchas GRACIAS A TODOS y a SuiGeneris por apoyar estos reconocimientos a nuestra labor.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Soy dueño de una pulpería y generalmente pasamos inadvertidos del aporte que hacemos a nuestras comunidades por eso la importancia de estas pinturas.  Les agradezco de corazón, muchas GRACIAS A TODOS y a SuiGeneris por apoyar estos reconocimientos a nuestra labor.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Mención Honorífica elegida por el público por Jose Coto</title>
		<link>http://www.pulperia.com/blog/?p=982&#038;cpage=1#comment-101</link>
		<dc:creator>Jose Coto</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 19 Dec 2009 15:29:28 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pulperia.com/blog/?p=982#comment-101</guid>
		<description>Excelente obra, realmente estaba para ganar el certamen!

Los colores, la técnica, los elementos utilizados y el nivel de detalle pusieron esta obra por encima de todas las demás en mi opinión.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Excelente obra, realmente estaba para ganar el certamen!</p>
<p>Los colores, la técnica, los elementos utilizados y el nivel de detalle pusieron esta obra por encima de todas las demás en mi opinión.</p>
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